Así eres…

Y por ende, así fue la semana pasada. No habría cabida a que fuese de otro modo. Han sido siete días maravillosos, siete días, que muy a mi pesar se nos han pasado volando, pero intensos como ningunos otros podrían serlo.
Durante la semana pasada, Amalia vino a visitarme. ¿Quién si no podría ser la primera persona en hacer 4000 Kilómetros para venir a verme? Que se dice pronto, pero son esos, exactamente 3996 (si Google Maps no nos engaña…)

Siete días, en los que hemos hecho de todo, aunque al final se han quedado un poco cortos… Aún así, tuvimos tiempo de visitar la ciudad, al menos las zonas más bonitas: la Catedral de Nidaros, el puente viejo sobre el río Nidelva (Bake Bru), las casas en el río, la zona del puerto, la ruta en tranvía hacia Lian con su lago helado, Oppdal (un pueblecito a una hora y media de Trodnheim) donde pasamos tres días en una preciosa cabaña de madera, con el pueblo completamente nevado donde aprovechamos para hacer Snowboard… (un poco a nuestra manera, ya que las pistas estaban cerradas…), ir a un cumpleaños internacional para más tarde salir de fiesta en DownTown, caernos en el hielo, comprar pescado fresco en el Fiskemarket a la orilla del río, ir a la bolera, disfrutar de la primera nevada de verdad (que a día de hoy aún continúa…) jugando con la nieve, disfrutando como niños, visitar el campus universitario, comer tarta hasta reventar, ir a Torre Tyholt para comer en Egon, un restaurante giratorio desde donde se divisa toda la ciudad, patinar sobre hielo…
Y mil momentos únicos, condensados, mezclados con mucho cariño, batidos con las ganas que teníamos de estar juntos de nuevo, y en los que tu presencia, hacía de cada uno de ellos algo especial, algo que nunca podría ser capaz de expresar con una palabra, ni con dos, ni con todas ellas juntas ni por separado, porque eso es algo que por más que lo intente, no podré plasmarlo nunca en un papel, o explicarlo de viva voz, es algo que llevo por dentro… Es tu sangre, que corre por mis venas, y la mía helada, que te has llevado contigo…
Aquí os dejo con unas cuantas fotos

Casas sobre el río Nidelva

Amalia y yo en Gamle Bybru (Puente Viejo sobre el río Nidelva)

En Moholt con el trineo, tirándonos por las colinas

Amalia en los jardines de la Catedral de Nídaros

Casitas en Oppdal

Amalia en Torg

Vista de Trondheim desde Egon, el restaurante giratorio en Torre Tyholt

Amalia a la orilla del río Nidelva

Nuestra cabaña en Oppdal

El lago helado de Lian (Bymarka)

Tú y yo



